En la segunda sesión sobre identificación dactiloscópica, Roberto Carro Fernández, fue analizando cada una de las morfologías que podemos encontrar en las falanges distales de las yemas de los dedos de las manos.
El fin era comprender cómo se organizan los sistemas de crestas para dar lugar a unos entramados muy concretos que nos dejan a las puertas de los cuatro tipos de dactilogramas que se conocen y estudian en el sistema dactiloscópico español o de Olóriz. Sistema del que se ha dicho que es eminentemente déltico, pues, la presencia o no de esta figura clave (delta), fruto de la combinación de los tres sistemas de crestas que pueden integrar un dactilograma, es la base para la formulación y subformulación de los cuatro tipos de dactilogramas que se trataron. A saber: adeltos, monodeltos (dextrodeltos y sinistrodeltos), y bideltos. El estudio de cada uno de estos tipos, combinando fórmula y subfórmula, da lugar a un quebrado que representa cada uno de los diez dactilogramas que integran nuestras manos. Este quebrado a base de números y letras, constituye la primera aproximación a la identificación, pues aún quedan, para una identificación plena, la localización y acotamiento de los puntos característicos dentro de cada uno de los entramados de crestas que configuran el dactilograma de cada uno de los diez dedos. Es decir, esas irregularidades morfológicas, topográficamente desiguales, que se distribuyen aleatoriamente y que son distintos para cada persona.
Así vimos que el sistema clásico de identificación por puntos, manejaba unas doce o trece morfologías, cuya frecuencia de aparición está más o menos determinada en base al número de personas a quienes se les ha tomado la reseña dactilar. Bien es cierto que este sistema clásico ha ido dejando paso a un sistema automático de identificación dactilar (SAID), que ha pasado de esas 12 ó 13 morfologías distintas, perfectamente tasadas, a manejar hasta 120 minucias; lo que ha redundado en una mayor y más rápida eficacia identificativa.
Roberto Carro Fernández.
http://robertocarrofernandez.blogspot.com.es/
Durante la sesión, el profesor se adentró en la apasionante y compleja labor de la Inspección Ocular con ocasión de la comisión de un delito. ¿Cuál es su verdadera finalidad?, ¿qué Metodología debe seguirse? Se trata únicamente de observar ó hay que ir más allá analizando la escena que se nos presenta para así lograr nuestro objetivo de conocer y demostrar ¿qué ocurrió? y ¿cómo ocurrió?
El pasado 19 de marzo, Javier Gutiérrez Palacio, director general del